📥 La experiencia de Sergio Navarro Castillo

Nunca pensé que acabaría intentando ganarme la vida con algo tan “simple” como hacer encuestas o microtareas. De hecho, cuando escuchaba hablar de eso en 2018, me parecía una pérdida de tiempo. Yo era bastante escéptico, pensaba que nadie pagaría por cosas así.

Me llamo Sergio Navarro Castillo, y mi historia con esto empezó más por necesidad que por curiosidad.


Todo cambió en enero de 2020, cuando empecé a buscar formas de ganar dinero desde casa. En ese momento no tenía una dirección clara, solo muchas ganas y poca paciencia. Probé varias plataformas a la vez, sin entender bien cómo funcionaban.

El primer golpe vino rápido, en febrero de 2020. Me registré en varias páginas de encuestas que prometían ingresos fáciles. Pasaba horas respondiendo preguntas largas para ganar céntimos. Recuerdo perfectamente un día, 19 de febrero de 2020, en el que después de casi dos horas había ganado menos de un euro. Ahí sentí que algo no cuadraba.


En abril de 2020, con el confinamiento, pensé que tendría más tiempo para hacerlo en serio. Pero fue justo lo contrario: me saturé. Saltaba de una plataforma a otra sin estrategia, acumulando pequeñas tareas sin orden ni criterio. Llegué a un punto en el que ni siquiera sabía cuánto estaba ganando realmente.

El momento más bajo fue en junio de 2020. Estuve una semana entera trabajando en microtareas casi todo el día. El resultado final no llegó ni a 15 euros. Ese fue el punto en el que me planteé dejarlo por completo.


Pero en vez de abandonar, hice algo distinto: empecé a fijarme en los detalles.

En julio de 2020 me centré en entender qué plataformas eran fiables y cuáles eran una pérdida de tiempo. Dejé de hacerlo todo y empecé a seleccionar. Ese cambio, aunque pequeño, fue clave.


En septiembre de 2020 empecé a organizarme de verdad. Ya no trabajaba de forma impulsiva. Tenía horarios, plataformas concretas y objetivos realistas. Fue la primera vez que sentí que no estaba “perdiendo el tiempo”, sino optimizando esfuerzos.

Recuerdo especialmente 15 de octubre de 2020, cuando por primera vez conseguí una cantidad decente para ese tipo de trabajo. No era mucho, pero ya no eran céntimos aleatorios, era algo constante.


El error más grande lo cometí en enero de 2021. Me confié. Pensé que ya dominaba el sistema y dejé de revisar qué plataformas seguían siendo rentables. Durante unas semanas bajaron mucho los ingresos sin que me diera cuenta del motivo.

Ese fue un recordatorio claro: esto no es automático, hay que estar siempre atento.


A partir de marzo de 2021 todo empezó a ser más estable. Ya no era improvisación. Sabía cuánto tiempo dedicar, qué tareas merecían la pena y cuáles no. Empecé a ver esto como un complemento real, no como algo temporal.

En 2022 ya tenĂ­a una rutina bastante clara. No dependĂ­a de una sola plataforma, sino de varias combinadas. No era un ingreso enorme, pero sĂ­ constante, y sobre todo, predecible.


Hoy, mirando atrás, me doy cuenta de que mi mayor error fue pensar que todo esto era fácil o rápido. Y lo que realmente me hizo avanzar fue aceptar que, aunque las cantidades fueran pequeñas al principio, la constancia era lo único que marcaba la diferencia.

Firmado, Sergio Navarro Castillo